10 consejos de gestión financiera para PyMEs

10 consejos de gestión financiera para PyMEs

La gestión financiera es un punto fundamental para el éxito de las PyMEs. Es por medio de la misma que será posible crear un plan eficiente para administrar las cuentas, mantener los pagos al día y monitorear todos los gastos e ingresos del negocio.

Pero, ¿qué se puede hacer para mantener bajo control y hacer que todo funcione bien en lo que respecta a las finanzas? Si esta es tu duda, consulta algunos consejos y buenas prácticas a continuación.

Aprender sobre finanzas

No es raro encontrar gestores de pequeñas y medianas empresas que aprendieron a trabajar con algunos softwares básicos o aplicaciones que ayudan en las tareas involucrando lanzamientos financieros. Pero que, por otro lado, no aprendieron mucho sobre términos y conceptos corrientes del mundo de las finanzas.

Procurar dominar ese tema es fundamental. En un momento u otro será necesario que el gestor analice registros con un alto nivel de complejidad, a ejemplo de una Demostración de Resultados del Ejercicio. Leer al respecto, hacer cursos y buscar siempre actualizarse sobre el tema marcará toda la diferencia.

Software de gestión para empresas

La parte financiera de las empresas es un área que demanda varios tipos de controles y análisis para que no ‘se descarrile’. Sin embargo, hacer todo manualmente no es solamente más agotador, sino que también aumenta significativamente la posibilidad de errores.

Agregar al negocio un sistema de gestión ERP eficiente y moderno traerá más agilidad, seguridad y practicidad en la ejecución de las tareas. Además de eso, sistemas de este tipo todavía representan una óptima fuente para la generación de reportes que, a su vez, juega un papel fundamental en la toma de decisiones.

Cuentas personales vs. cuentas de la empresa

Hablar sobre separar las cuentas personales de las cuentas de la empresa puede sonar como algo muy cliché. No obstante, esta práctica sigue siendo muy común cuando vamos a analizar la gestión financiera de las pequeñas y medianas empresas. En un primer momento puede parecer que las cuentas hogareñas (escuela, reforma, energía, gas) no afectan a los recursos. Pero, si observamos a largo plazo, esta práctica puede causar daños muy serios a las finanzas del negocio.

Análisis de resultados

El análisis de resultados debe realizarse siguiendo un cronograma rígido, por ejemplo, todos los meses. Es importante que se reserve un tiempo para esa actividad. Las buenas prácticas de gestión financiera para empresas dependen de saber con exactitud lo que ocurrió en el pasado para planificar mejor el futuro.

Una buena idea es crear informes. Con ello, será posible evaluar la situación del negocio en determinado período y tener pleno conocimiento sobre lo que de hecho ocurrió.

Reducir costos

Pequeñas y medianas empresas siempre deben estar atentas a la reducción de costos. La lógica es simple: si es posible administrar el negocio con una reducción de costos (aunque sea mínima), ¡los márgenes de lucro serán mayores!

Con eso, la empresa podrá tornarse más fuerte en el mercado ya que será más competitiva y tendrá como ofrecer precios más interesantes al cliente.

Por otro lado, es esencial tener mucho cuidado en esta parte. Algunos gestores procuran reducir costos y para ello hacen peligrar la calidad del producto o servicio. Si ese es tu caso, es mejor reevaluar tus métodos. Recuerda: ¡la calidad es insustituible!

Flujo de caja

De ninguna manera habrá una gestión financiera eficiente si no hay claridad sobre lo que está entrando y saliendo en la empresa. Dejar el flujo de caja en segundo plano nunca es una idea de las más interesantes para quien quiere mantener la salud financiera del negocio.

Y una vez más: ¡la caja de la empresa no es la caja del administrador! Mezclar las cosas hará que todo sea más difícil de controlar a la hora de hacer el cierre.

Presupuesto e inversiones

Evaluar cómo está la situación del presupuesto e inversiones es un factor clave en la gestión financiera. De lo contrario, no es posible saber si hay margen para planear, si es el momento correcto para adquirir o expandir.

La investigación de mercado y del precio son dos fundamentos que ayudan a las pequeñas y medianas empresas a mantener este tema más organizado y con más holgura.

Fondo de reserva 

Una reserva financiera es una de las formas más seguras para que la pequeña y mediana empresa sea capaz de honrar sus compromisos y mantener la calidad del servicio, en caso de eventualidad.

Sobre todo, porque con él activo, los gastos tienen en consideración posibles despidos, derechos laborales y hasta vacaciones remuneradas que los empleados podrán gestionar de forma más eficiente sin que para ello sea necesario comprometer el flujo de caja.

¿Hay o no lucro? 

Puede parecer falto de lógica, pero es muy común entre las pequeñas y medianas empresas el hecho de que no saben si hay o no ganancia. Resaltando que aquí podemos incluir los aspectos operacionales y las estrategias de mercado adoptadas.

Es importante evaluar y entender bien este punto tan pronto como sea posible. Solamente así, decisiones futuras para corregir eventuales errores podrán ser tomadas sobre la base de fundamentos reales. Y, por supuesto, con menos posibilidades de fracasos y gastos de recursos.

Pero ¿cómo empezar? ¡Implementar un software de gestión para empresas ya es un buen camino!

Stock 

¿Cuál es el valor del inventario? Muchas pequeñas y medianas empresas no sabrían dar una respuesta correcta a esta simple pregunta. El motivo más recurrente y que afecta directamente a la gestión financiera es el hecho de que mantienen un informe de la cantidad de artículos en stock. Cuando, en realidad, además de contabilizar lo que se tiene, también deberían saber el valor y tomarse el trabajo de evaluar si hay o no amortización de los precios.

Estos son sólo algunos consejos sencillos y prácticos para la gestión financiera de las empresas. Ponerlas en acción hará que el proceso sea más eficiente y seguro. Como consecuencia, tu negocio tendrá más oportunidades de éxito.