Kamilla Franco: Ser madre hizo que me convirtiera en freelancer

Kamilla Franco: Ser madre hizo que me convirtiera en freelancer

Una pregunta que siempre oigo es “¿cómo te convertiste en freelancer?”. Bien, tengo el placer de decir que no elegí esa carrera, sino que ella me escogió a mi 🙂

 

Siempre supe que cuando me convirtiera en madre, no iba a trabajar más fuera de mi casa. Por lo menos hasta que mis hijos fueran grandes e “independientes”. Y fue esa decisión la que me llevó a ser una profesional freelance.

Entonces, cuando tuve mi hijo, abandoné la empresa donde trabajaba. Conversando con algunos amigos y familiares sobre las posibilidades de trabajar desde mi casa, mi hermano me contó sobre Workana. Me explicó cómo funcionaba el trabajo freelance y decidí averiguar sobre el tema. Fue entonces que me di cuenta que había encontrado una manera de trabajar desde mi casa y cuidar a mis hijos, ¡como siempre lo había soñado! Y así me converti en una profesional freelance hace más de un año.

Comenzar no fue fácil, pero valió la pena…

 

Al contrario de lo que muchos piensan, la vida del freelancer no es simple. Cuando empecé, era algo totalmente nuevo ya que nunca había trabajado de esta forma. Estaba comenzando y descubriendo, todo al mismo tiempo. Cuando me registré en Workana, detallé mis experiencias profesionales, pero ninguna de ellas tenía relación con el trabajo remoto. Como nunca había trabajado en esa modalidad, necesitaba conquistar la confianza de los clientes y convencerlos de que yo podía hacer el trabajo que necesitaban y que ellos podían confiar en mi.

Entonces empecé a mandar varias propuestas a proyectos que vi publicados. Era muy frustrante recibir notificaciones como “Su propuesta no fue aceptada”. La mayoría de las veces los clientes ni siquiera respondían a mis preguntas… ¡me ignoraban! Hasta pensé en abandonar, segura que el freelancing no daría resultado y que tenía que buscar alguna otra cosa. Sabía que era capaz de hacer los trabajos con calidad, pero nadie me daba una chance…

Entonces, en noviembre de 2014, me contactó alguien de Workana (Sivu) porque a un cliente le había gustado mi propuesta y quería una “entrevista” conmigo.

 

Ella me hizo varias preguntas sobre el trabajo que haría y la experiencia que tenía en este tipo de tareas, ¡que era muchísima! Entonces Sivu me comentó que me recomendaría al cliente porque le gustaba mi perfil…

En enero comencé a trabajar con él en un proyecto por hora y en la misma semana empecé otro proyecto con otro cliente. Resultado: ¡estaba trabajando! En mi casa, en mi espacio, con mis hijos…¡todo era perfecto! Había conseguido algo por lo que había estado luchando por un año: trabajar haciendo home office. ¡Y eso fue sólo el comienzo!

Con los proyectos en marcha y los elogios de los clientes, empezaron a surgir cada vez más trabajos y más invitaciones… Llegué al punto de tener que rechazar algunos trabajos… En abril, vi un proyecto que me llamó mucho la atención: Workana estaba buscando una persona para trabajar en Atención al Usuario (Soporte). Mandé una propuesta, crucé los dedos y pocos días despúes llegó la respuesta: me hicieron una entrevista y me eligieron entre centenares de profesionales interesados. ¡Finalente mi carrera freelance estaba establecida!

Tuve que intercalar mis trabajos freelance con mi rutina de madre. Mi día estaba bastante completo. Perdí la cuenta de cuántas veces trabajé con mis hijos sentados en mi regazo, de cuántas veces les di un lápiz y un papel para que se sentaran conmigo en la mesa y me dejaran trabajar un poco más…

 

Pero eso fue lo que elegí para mi: ser mamá y ser freelancer. No me arrepiento ni por un segundo de mis decisiones.

Esos desafíos diarios solamente me enseñaron cada día más. Me enseñaron a organizarme, a saber planificar, a ser flexible, a tener disciplina y a saber desenvolverme bien en ambos roles. Cuando dejaba de lado el trabajo 10 minutos para hacer de madre, los siguientes 10 minutos tenían que valer por 20! Y cuando me perdía 10 minutos de maternidad trabajando, los siguientes 10 minutos tenían que valer por 30 🙂

Invito a todas las mujeres a asumir este desafío de ser mamá y freelancer: ¡es posible!

Kamilla Franco es parte del equipo de Soporte de Workana.

Para comenzar a trabajar de forma independiente, mira los proyectos publicados en Workana y postúlate. O también puedes emprender: crea un proyecto en Workana y contrata freelancers que te ayuden a desarrollarlo.

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