Workana en Campus Party: Las 5 peores cosas que hicimos en nuestra Startup… (y lo que aprendimos de ellas)

Workana, como cualquier otra Startup, ha tenido una serie de desafíos mientras se construía. Aquí te contamos cuáles han sido las 5 peores cosas que hicimos en los últimos 6 años.

 

Hacer una Startup trae todo tipo de emociones. Siempre van a existir equivocaciones, por eso es fundamental tomárselo con calma, ya que -aunque parezca que todo alrededor va a explotar- se va a procurar corregir los errores y se intentará llevar adelante todo de la mejor manera.

Entérate cuáles han sido las 5 peores cosas que hicimos en Workana y todo lo que aprendimos de ellas.

1- Sobre cómo no adquirir clientes

Con el objetivo de desarrollar nuevos métodos y nuevos canales para atraer clientes, en 2017 surgió la idea de probar Facebook a través de una combinación de levantar e-mails mediante esa red social y luego e-mail marketing para contarles a nuestros potenciales clientes sobre la posibilidad de contratar freelancers.

Empezamos a levantar muchos e-mails, con un costo por e-mail alrededor de US$1. Pero cuando evaluamos cuántos leads se hacían en Workana, es decir, cuántos clientes publicaban proyectos en Workana pidiendo algo, tomamos conciencia de que no eran muchos.

El problema fue que el perfil de esos potenciales clientes era más bien el de personas que no estaban completamente convencidas de que necesitaban contratar trabajadores freelas. En ese entonces, no observamos detalladamente quiénes eran esas personas y qué publicaban.

Posteriormente, al analizarlos mejor los links detectamos que eran personas a las que les interesaba contratar freelancers, pero no tenían los fondos suficientes.  La consecuencia fue que en menos de un mes gastamos US$9000 y solo conseguimos 4 clientes. Es decir, US$2000 por cada clientes.

El aprendizaje que se puede sacar de esta experiencia es que hay que mirar a fondo todos los datos antes de iniciar un experimento para evitar así gastos innecesarios de tiempo y dinero.

2- Sobre cómo NO lanzar un nuevo producto

En julio del 2017, lanzamos Workana Store, donde se puede adquirir paquetes cerrados de servicios freelance. La primer parte del desarrollo de este producto fue muy bien hecha, pero no creamos un plan de qué hacer con este nuevo producto desde el día después del lanzamiento.

Hubo un lapso de seis meses hasta que tuvo alguna repercusión. En enero del 2018, luego de un par de reuniones de nuestro equipo para ver cómo hacer que funcione, se octuplicó las ventas que esperábamos para este producto.

A pesar de haber tardado seis meses en notarlo, lo que aprendimos aquí fue que con un poquito de foco en algo que se había invertido un montón – y a conciencia, habiendo decidido darle lugar – logramos un cambio.

Con una inversión muy grande en el desarrollo de Workana Store, realmente ameritaba que tenga un buen seguimiento sobre cuáles eran sus efectos.

3- Sobre NO investigar a fondo antes de tomar una decisión

Una tendencia que está sucediendo en todo el mundo es que la industria mobile está creciendo mucho más rápido que la de desktop. El tercer error que cometimos fue no investigar a fondo sobre cómo son las conversiones que se realizan en nuestra plataforma.

De diciembre hasta abril la cantidad de potenciales clientes que llegan a Workana creció un 40%. No obstante, no encargamos a alguien que se ocupe de mejorar la parte mobile, (que es lo que va a traer cambios en un futuro próximo).

Recién en marzo del 2018, percibimos que existen dos grandes campañas en mobile que están subsidiando al resto: una de desarrollo web general y la otra de diseño. Hasta entonces, nadie del equipo había planteado (desde el punto de vista de las diferentes categorías: Diseño, Redacción, Programación, etc.) qué tan diferentes eran los clientes que buscaban freelancers.

Con este suceso nos damos cuenta que siempre conviene que haya alguien liderando una iniciativa para que investigue a fondo todos los datos, todas las métricas.

4- Sobre cómo NO enfocarse en lo importante

La mayor parte del rédito que generamos en Workana está dado por la comisión que cobramos en cada proyecto, también por el pago de diferentes tipos de planes de beneficios y otras alternativas que estamos evaluando para generar más ingresos.

Dentro de esas alternativas, se encuentra la posibilidad que tienen los freelancers de sponsorear sus propuestas. La misma nos fue difícil de desarrollar y no tuvo el efecto que deseábamos, puesto que es una opción un tanto polémica y cuestionable por los usuarios: genera la sensación de que en Workana hay que pagar para ganar proyecto, y esto no es así.

Esta experiencia nos llevó a la conclusión de que generar rédito mediante sponsoreos, no está dentro de lo más importante.

5- Sobre cómo SÍ caer en el autoengaño

Este quinto y último error es, quizá, el más duro y el que casi le quita la vida a nuestra compañía.

Desde 2013 teníamos la idea de generar una ronda de inversiones para continuar operando. Sin embargo, durante ese año y el 2014 habíamos sobrevivido gracias a los fondos de inversores anteriores.

A pesar de que el 2015 había empezado complicado, salimos a buscar una inversión mayor, porque hasta entonces no habíamos hecho ningún cambio por conseguir más dinero. Es más, seguimos gastando lo mismo que veníamos gastando, incluso nos dimos el lujo de innovar.

A ese ritmo, la consecuencias fue que dejamos de cobrar un sueldo  como Co-Founders y tuvimos que poner dinero de nuestros bolsillos para la compañía. Después de que transcurrieron siete meses del 2015, la situación estaba muy agravada económicamente y ya no podíamos aguantar más esa estructura.

Debido a eso, lo que tuvimos que hacer para poder sobrevivir fue reducir 40% de la estructura, es decir, la gente…  Esto fue súper grave, porque eran personas que, quizá, no queríamos que se fueran.

Si este ajuste lo hubiéramos hecho en febrero y no en julio-agosto, la reducción hubiera sido, tal vez, de un 15% o un 20%. En cambio, caímos en el autoengaño y seguimos sin hacer nada durante un montón de tiempo.

En cualquier Startup, el autoanálisis es una buena herramienta para seguir adelante, pero también es una de las herramientas más peligrosas.

Hoy, gracias a la llegada de las nuevas inversiones en octubre del 2017, nuestra realidad es otra.

Bonus – Cómo SÍ elegir a tus socios (y relacionarte con ellos)

A Workana la creamos cuatro Co-Founders que nos llevamos muy bien, tres de los cuales seguimos hasta hoy.

La recomendación al elegir a sus socios es que, al menos uno de cada uno, sepa muy bien cómo trabajan esas personas: es decir, hay que evitar elegir Co-Founders con los que nunca han trabajado antes. Es clave conocer muy a fondo cómo esas personas trabajan en el día a día.

En general, no deberían ser amigos. Si son amigos es un riesgo porque, lamentablemente, puede terminar mal. Lo más importante a tener en mente es: yo sé cómo trabaja, me gusta su forma de trabajar y sé que podría trabajar todos los días con esa persona” o “yo sé que esa persona trabaja de la manera que a mí me gusta trabajar”.

Espero que esta reflexión sobre lo que no nos salió del todo bien en Workana te sea útil en tus emprendimientos. Aprender de los errores y superarlos es clave para la sana evolución de toda empresa.

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Co-Founder de Workana. Fanático del servicio al cliente, gamer y geek empedernido.

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