Compromiso con el cliente

Como profesional, estás dando todo de vos para conseguir más y más proyectos. Un nuevo cliente te contacta para contratar tus servicios. Te comunica cuál es su necesidad, te comparte cuáles serán las condiciones y las pautas de trabajo . . . y ahora es tu turno de decidir si estás adentro o afuera del proyecto. En definitiva, sí es cierto que aplicaste, pero puede ocurrir que al negociar las condiciones de trabajo, los términos no te convenzan o no te favorezcan. Tienes en tu poder la decisión del “sí” o del “no”. Hasta ahí todo perfecto. El problema surge cuando te comprometes a realizar la tarea y luego no cumples.

¿Por qué es importante que seas consecuente con tu palabra?

Si le comunicas al cliente que estás dispuesto a avanzar con la tarea, debes comprometerte y actuar en consecuencia, cumpliendo en tiempo y forma con el trabajo. ¿Cuáles son los riesgos de no cumplir? Primeramente eso es un detractor de tu reputación. Recuerda que ser profesional es una condición esencial si quieres proyectarte a futuro. Ser responsable y cumplir con lo acordado va a ser fundamental para dar una buena imagen a tu cliente, y sobre todo para fidelizarlo. En segundo término, si tienes un poco de “amor propio” no te va a gustar quedar en “offside”, y vas a hacer lo imposible por respetar aquello que acordaste. Esto tiene que ver con el sentido de la responsabilidad y el deber. Y en tercer lugar, el no cumplir con lo pactado puede derivar en una “Disputa (en una situación de este tipo, en Workana seremos los encargados de actuar de intermediarios como jueces del conflicto).

Ahora, ¿para qué llegar a ese punto? Como profesional ya tienes un camino recorrido, sabes cuáles son las implicancias de una negociación con un cliente, y el valor del compromiso. No tiene ningún sentido embarcarte para después querer abandonar el barco antes de tiempo. Esto no favorece a ninguna de las dos partes. Y acá la idea es que tanto tú como el cliente salgan ganando. En definitiva, comprometerte no es ni más ni menos que ser consciente de tus acciones y hacerte cargo de tus decisiones. Y esto implica que, cuando optaste por aceptar el proyecto, resolviste:

  • Dar el mejor servicio al cliente: ofrecer un servicio que responda a los más altos estándares de calidad.
  • Garantizar la satisfacción del cliente: asegurarte de cumplir con los objetivos y necesidades definidos por tu cliente.

Cumpliendo con lo prometido

Deberás entonces abocarte a alcanzar los resultados esperados. El “cómo” lo logres estará directamente relacionado a tu manera de organizarte, de desempeñarte y a las condiciones que hayas acordado en la negociación (disponibilidad, entregas parciales, comunicaciones, y demás detalles). Ahora sí, el resultado tiene que alcanzarse en los tiempos acordados y ser de calidad. No por menos de eso decidiste comprometerte 😉 Súmate entonces al grupo de elite de Freelancers Workaneros, que saben a dónde quieren llegar en este camino de ser profesionales autónomos, y cómo lograrlo: con compromiso, profesionalismo, dedicación, esfuerzo y un trabajo de excelencia 🙂

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