Cómo convertir un cliente insatisfecho en un cliente feliz

¿Cuántas veces te ha ocurrido, como profesional freelance, que das lo mejor de ti en un proyecto y te encuentras que a tu cliente no le gustó el resultado y comenzó una disputa por la que no te gustaría haber pasado?

Tener un cliente insatisfecho es uno de los mayores miedos de cualquier freelancer. Y es que un cliente frustrado puede suponer un cambio en el ritmo de trabajo del profesional, en los ingresos y en las calificaciones que todo freelancer recibe al haber completado un proyecto en Workana.

Autor: thinkpanama
Autor: thinkpanama

Pero lo cierto es que absolutamente cualquier freelancer está expuesto a tener que lidiar con clientes insatisfechos: desde el profesional más inexperto hasta el más experimentado.

Y de uno depende tomárselo como un ataque y venirse abajo, o revertir la situación para convertir ese cliente insatisfecho en un cliente feliz que obtiene los resultados que necesita y de ese modo cambiar la percepción que tuvo sobre nosotros o el trabajo que hicimos.

Y eso es justo lo que vamos a compartirte hoy desde Workana: 5 tips para convertir un cliente frustrado en un cliente satisfecho mientras uno mejora como profesional a la vez que se asegura una mejor reputación y próximos proyectos.

5 tips para convertir un cliente insatisfecho en un cliente feliz

  • ¡Que no cunda el pánico!

Hay tantos gustos como personas. Es por eso que, lo que a un cliente puede parecerle un éxito total, a otro puede llevarle a sentirse disgustado con el resultado de tu trabajo. Y todo tiene que ver con lo que necesita.

Así que, aunque pueda parecerlo, un cliente insatisfecho no es el fin del mundo. Más bien todo lo contrario. Y es que depende de cómo logres manejar esa situación puedes crecer mucho como profesional y mejorar todavía más tu manera de hacer las cosas.

Por eso, cuando te encuentres con un cliente insatisfecho con tu trabajo, lo primero que debes hacer es mantener la calma, evitar ponerte a la defensiva y dejar de pensar que únicamente quiere atacarte.

Y es que una reacción en caliente puede llevarte a responder ciertas cosas de las que podrías arrepentirte. Así que mantén la calma, respira hondo y en lugar de atormentarte ponte a pensar en las posibles causas.

  • Busca las causas y razones

Puede haber muchas razones por las que tu cliente esté descontento con tu trabajo, pero ahora no es el momento de buscar culpables sino posibles causas y soluciones.

¿Por qué tu cliente está descontento con tu trabajo? Ponte a trabajar en la respuesta y, si no la encuentras, pídele que te la explique. Si simplemente te dice “no me gusta”, pídele gentilmente y siempre con respeto que te argumente mejor sus razones para que tú puedas trabajar sobre ellas y mejorar los resultados.

No se trata de que cargues tú con la culpa ni tampoco él, sino de llegar a una solución que les beneficie a ambos.

Está demostrado que decir las palabras adecuadas en el momento correcto puede cambiar la reacción de nuestro interlocutor. Y es que no es lo mismo decir “no puedo a hacer esto” que “voy a dar lo mejor de mí para poder entregar un resultado acorde a sus necesidades”, así que apuesta por transmitir optimismo, ganas de llegar a un acuerdo, entregar un resultado acorde a las necesidades del cliente y hacer de su insatisfacción cosa del pasado.

  • Piensa en lo que tu cliente quiere

Antes de ponerte a trabajar trata de estar 100% seguro de lo que tu cliente necesita, busca y quiere lograr. No trabajes pensando en ti sino en tu cliente y teniendo siempre en mente lo que él necesita.

Si te aseguras de entender las expectativas de tu cliente antes de comenzar a trabajar es mucho más fácil que el resultado le guste. Y si no es así, usa el feedback para mejorar tu entrega hasta que le parezca bien.

  • Ten empatía y ponte en su lugar

A todos nos gusta que se pongan en nuestro lugar e intenten entendernos. Así que usa la empatía para tranquilizar a tu cliente, calmarlo y animarle a que arreglen juntos el resultado.

Hazle ver que lo entiendes y muéstrate dispuesto a hacer que esté satisfecho contigo y con tu trabajo. Muéstrale que no eres un freelancer que hace su trabajo y ya, sino que eres un profesional óptimo que se preocupa por sus clientes y trata de dejarlos siempre satisfechos.

  • Intensifica tus esfuerzos

No des un trabajo por terminado hasta que tu cliente te haya dado el “OK” por ello. Aprende del feedback, de los comentarios, del porqué de la insatisfacción de tu cliente… Y trabaja duro para sacar los mejores resultados.

Incluso, si es necesario, redobla tus esfuerzos para cumplir con lo que prometiste y recompensa a tu cliente si hace falta.

Y, sobre todo, acuérdate siempre de comunicarte cada vez que sea necesario con cada cliente con quien trabajes. Prevenir es mejor que curar, así que antes de ponerte a trabajar trata de saber qué buscan tus clientes, qué quieren lograr y qué resultados buscan exactamente.

La mejor manera de tener un cliente satisfecho es escuchándole, hablando mucho con él y entendiendo sus desafíos, y mostrándole tus progresos siempre que sea posible para asegurarte que vas en la dirección correcta.

Cualquier profesional está sujeto a encontrarse con un cliente insatisfecho, pero si usas eso a tu favor puedes convertirlo en alguien que valora tu profesionalismo y tu capacidad de reacción.

Y tú, como freelancer, ¿te has encontrado alguna vez con un cliente insatisfecho? ¿Qué acciones tomate que te ayudaron a revertir la situación? Esperamos tus respuestas.

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