Cómo mejorar la creatividad y las destrezas creativas

Cómo mejorar la creatividad y las destrezas creativas

Una de las ventajas de ser freelance es esa autonomía que acelera la toma de decisiones sin consultar con nadie más.

Sin embargo, algunas veces, esto suele tornarse uno de los escollos más comunes de la vida como profesional independiente (por ejemplo, cuando tenemos una duda y no tenemos a nadie con quien consultar de manera inmediata, como sí ocurre en el mundo corporativo).

Esto también tiene su equivalencia a la hora de hacer un planteamiento creativo. Si eres un freelance que proviene de escenarios donde se comparten visiones y tormentas de ideas grupales, entonces es mucho mayor el desafío, pues toca resolver prontamente y a veces no tenemos todos los recursos a la mano. Y los colegas que podrían darnos un apoyo a lo mejor no están disponibles.

Situémonos en este escenario: Nos toca elaborar un proyecto sobre el cual no nos sentimos del todo seguros y no disponemos de mucho tiempo. Queremos cautivar al cliente, pero la primera idea que le presentamos no encuentra buena receptividad. El primer tip creativo no tiene que ver, estrictamente, con creatividad y sí con actitud.

No decaer

Si a la primera no acertamos, pues, no hay mayor drama. A nadie le gusta dar muchos rodeos con una propuesta, pero si toca, toca. Y es importante que el cliente sienta que nuestra respuesta es solucionar.

Antes de continuar es importante comprender que una cosa es el concepto, otra la idea y otra diferente, aunque complementaria, el desarrollo creativo.

No confundir inspiración con creatividad

 “Nada es más nocivo para la creatividad que el furor de la inspiración. Esta frase de Umberto Eco parece recomendarnos que evitemos el desboque, para no sucumbir a esas tentadoras primeras ideas que nos asaltan.

Si nos atenemos a las definiciones de la RAE, creatividad es la “facultad de crear. Y crear es “producir algo de la nada”. No soy lexicógrafo, pero nadie crea nada de la nada, menos en estos tiempos. Así que la única creatividad valiosa hoy en día es la creatividad dirigida, esa que elaboramos mediante investigación, comparación e identificación de soluciones.

No esperes magia, mantente preparado

Lee, participa en cursos, webinars, mira tutoriales en youtube constantemente, suscríbete a newsletters de tu área de trabajo. A veces la respuesta está en recordar una frase que leímos, una infografía, una fotografía que nos despertó luces. Pero no te tomes tan a pecho esta recomendación, también lee sobre otros temas y en especial sobre creatividad.

¡Googlea!

¿Obvio, eh? Pero googlea sobre creatividad, en especial “ejercicios para la creatividad” o algo así. Verás que te aparecen un montón de listas sobre cómo ser creativo e infinidad de libros con miles de trucos y secretos. Hay uno en particular que me ha gustado mucho, “El Camino de la Creatividad”, de Facundo Arena. Te plantea soluciones para quebrar la rutina con mucho desparpajo y con una habilidad que te permitirá añadir creatividad no solo a tu trabajo sino a todas las actividades que desempeñas a diario, en la cocina, en la calle, en tu trato interpersonal. Sin darte cuenta irás volviéndote un MacGyver cualquiera (por cierto, MacGyver era un freelance). Se trata de estar activo, la formación continua es vital para la creatividad. Pero también…

Haz ejercicio

 ¿Ejercicio? Sí, ejercicio físico. Camina o corre un poco diariamente, mira a tu alrededor, escucha los sonidos del parque y la ciudad, pero también las conversaciones de la gente. Conversa con quien te sirve el café, descubre puntos de vistas. Decía Leo Burnett “La curiosidad sobre la vida en todos sus aspectos, continúa siendo el secreto de las personas más creativas“. No te encierres en una burbuja, quien menos crees te puede aportar mucho, incluso a tu trabajo. Pero no olvides también el ejercicio mental. Apúntate a clases de yoga, taichí, meditación o, sencillamente, elige un banco en medio del parque y siéntate a recibir un poco de sol, mientras haces dibujos imaginarios que permiten conectar un árbol con otro, traduce el canto de los pajaritos, recrea lo que sucede dentro del avión que está sobrevolándote en ese momento. Se trata de añadirle vida a la vida.

Escribe

Sí, todos los expertos te lo recomendarán, incluyendo a Facundo Arena, quien hace énfasis en que escribas a mano para estimular la caligrafía y todas las áreas de tu cerebro relacionadas con la imaginación y el pensamiento analítico. No es necesario que escribas para hacerte escritor. Ni siquiera es necesario que lo hagas sobre una temática en específico ni con una estructura elaborada. Pero hazlo a diario. Sin darte cuenta esas palabras empezarán a reflejarte y descubrirás un cúmulo de nociones que irás aplicando en tus rutinas y trabajo.

Ahora, volviendo al escenario del principio ¿Qué sucede si nuestro cliente nos rechaza la primera o segunda propuesta? Nada, no pasa nada… Si tenemos la actitud adecuada.  

Estimular nuestra creatividad no solo nos ayuda a idear soluciones atinadas sino también a manejar las interacciones profesionales, canalizando acertadamente las exigencias y aprendiendo a comprender mejor las necesidades y propósitos de cada proyecto.

Recuerda, no hay soluciones mágicas. Desarrolla tu actitud creativa, con el mismo optimismo y convicción que encierra esta frase de Babe Ruth “Cada strike me acerca más al siguiente home run”.

Víctor Ojeda G.

Diseñador, Ilustrador y Estratega Digital

www.disenoycontenido.com