Trabajar y emprender con amigos: ¿un desafío?

Trabajar y emprender con amigos: ¿un desafío?

Hay amigos con quiénes te sentarías a charlar días enteros y otros ideales para salir de fiesta a toda hora. Hay amigos que con tan solo mirarte te entienden y otros con quienes debates hasta la última hoja de tu libro favorito. Todos tenemos amigos muy diferentes y leales a la vez. Aquellos que te acompañan en silencio cuando estás en un momento duro y los que tienen la virtud de sacarte de él con una sonrisa.

A los amigos los queremos por cómo son y no por lo que hacen.

¡Y está muy bien! No tenemos por qué conocer la importancia que tiene el hormigón para tu amigo arquitecto, ni lo clave que puede ser una tilde ausente para tu amigo profesor. Pero siempre es lindo saber más sobre nuestros amigos y conocer bien su día a día. ¿Por qué no lo intentamos con ese Amigo Freela? Ese amigo que es “freelancer”, que trabaja de forma independiente o que emprende, trabaja desde su casa (¿tal vez en pijamas?), que se reúne de vez en cuando con alguien en un café y tiene una rutina muy variada e inentendible para muchos 🙂

Sería muy complicado explicar en una nota la vida de un freela, pues todas son distintas y condimentadas de formas especiales por sus mismos protagonistas, pero sí podemos decir que se destaca la flexibilidad del espacio de trabajo y horarios, el desafío constante por alcanzar la excelencia y las ganas de crecer profesionalmente.

Los freelancers suelen trabajar solos pero conocemos algunos ejemplos de muy lindos donde la amistad vuelve a ser protagonista y une a las personas una vez más.

Es así el caso de Génesis Naveda, quien suele juntarse con un amigo a trabajar juntos en una casa. Tienen su rutina armada: compran cosas ricas para la merienda y trabajan mientras se hacen compañía y disfrutan un rato con personas a quien aprecian en su corazón 🙂 También pactan ratos libres para salir a distenderse y luego vuelven a continuar con sus responsabilidades. “Trabajar juntos hace el rato más ameno”, asegura Génesis.

En el caso de Luis Sánchez y Abraham Sánchez, -además de compartir el mismo apellido por casualidad-  también comparten la iniciativa de fusionar sus talentos con sus amigos freelancers cuando hay un proyecto ambicioso en la mira. “Cuando los grandes proyectos aparecen nos juntamos para beneficiarnos y brindar un mejor servicio”. Ellos y sus amigos se complementan en diferentes áreas de trabajo y funcionan como un gran equipo, altamente enfocado y motivado, pues estamos seguros que no encontrarían mejores compañeros.

Sin embargo, hay otros, como Natalia Balbastro, que a pesar de no tener otros amigos freelancers, está comenzando un emprendimiento (aunque ni ella misma lo pueda ver aún) con una de sus amigas “Hacemos bufandas, cuellos polares, mantitas para bebés…cositas asi y las vendemos”. ¿Quién dijo que un amigo no puede ser el compañero de negocios ideal?

Claro que no todo es color de rosa y pueden también surgir contratiempos. ¿Cómo hacen estos profesionales para que su amistad perdure y no se contamine con posibles conflictos del ámbito laboral?

“Negocios son negocios, y amistad es amistad. Lo tenemos totalmente separado uno de otro. Como amigos, fijamos puntos muy claros y nos ponemos de acuerdo a que sean inquebrantables. Creo que ha sido la clave del éxito en el trabajo de equipo como freelancers”, nos cuenta Abraham.

Por su parte,  Luis parte de la base de una buena organización con sus amigos: “Primero creamos una lista de trabajo, ordenamos las tareas y ejecutamos el proyecto. En la media mañana o media tarde, empieza el descanso con una típica ronda de tereré (como un mate frío para los que no son de Paraguay) y ahí debatimos los puntos importantes del proyecto”.

Génesis parte de un punto muy similar al de Luis, sin dejar de lado los buenos ratos: “Cada uno sabe las responsabilidades que tienen, si todos trabajamos bien el trabajo se irá multiplicando, así que como es una entrada para todos ¡todos trabajamos y somos responsables! una cosa es el trabajo y otra la amistad, sin embargo tratamos de pasarla bien mientras trabajamos”.

Para cerrar, quisimos entender qué significan los amigos para ellos: “Están ahí cuando ni yo me doy cuenta que estoy mal y celebran mis logros como si fueran de ellos. Sacan lo peor de mi y así mismo l@s amo”, cuenta Natalia.

Los amigos son la familia que uno puede elegir, personas cómplices con quienes divertirte pero que siempre estarán ahí cuando las necesites, sea en el ámbito personal, profesional y, como ya vimos,  incluso en el laboral como compañeros o socios emprendedores.

Y tú, ¿qué experiencias has tenido al trabajar con amigos?

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