AIDA: La ‘fórmula mágica’ para aumentar las ventas de tu negocio

Solo tiene cuatro letras, pero esta palabra con nombre de mujer tiene el poder de aumentar considerablemente el número de ventas de tu producto o servicio.

Muchos la conocen como “la fórmula mágica” para generar ventas. Está considerada un talismán para los emprendedores, y no es para menos: todos los días se generan millones de dólares gracias a ella.

Se trata de AIDA, una fórmula con más de cien años de historia que se usa para estructurar los mensajes de venta y que todos los días es aplicada por los emprendedores más exitosos que buscan lograr los mejores resultados.

¿Pero qué es exactamente AIDA, cómo funciona y cómo deberías usar esta fórmula  para aumentar las ventas de tu negocio, producto o servicio?

AIDA, el mejor amigo de los emprendedores 

mAIDA no es más que el acrónimo de Atención, Interés, Deseo y Acción; cuatro fases o “escalones” por los que debe pasar el cliente de manera progresiva y ordenada para tomar la decisión de comprar un producto o servicio.

Básicamente, para que alguien tome la acción de comprar, antes tiene que desear lo que se le está ofreciendo. Eso solamente se consigue si previamente se despierta el interés, y para eso primero hay que captar la atención.

No importa si presentas tu producto o servicio a través de un vídeo, artículo, página web, publicidad en Internet, anuncio en prensa o dirigiéndote verbalmente a un cliente: en todos los casos lo único que necesitas es aplicar correctamente la fórmula AIDA.

Y para que sepas por dónde comenzar y cómo aplicar esta fórmula para aumentar las ventas, a continuación te contamos en qué consiste cada una de las cuatro fases usadas diariamente por cientos de emprendedores.

Las 4 fases que los emprendedores exitosos usan para aumentar las ventas

1. Atención

Estamos bombardeados continuamente por miles de estímulos, y hemos aprendido a filtrar aquello que no nos interesa… Así que el principal objetivo de esta primera fase es despertar la atención y curiosidad de tus posibles clientes para que quieran seguir leyéndote, escuchándote o viéndote.

¿Sabías que se calcula que solamente existen 10 segundos para conseguir captar la atención de alguien? Invierte ese tiempo en crear un buen “gancho” o titular, en usar un comienzo que sea interesante y atractivo, y en despertar algo en la mente de tu posible cliente.

2. Interés

Una vez que has captado la atención de tu prospecto, tienes que procurar mantener su interés. ¿Cómo? Manteniendo el factor sorpresa, pero también orientándolo hacia tu producto y hacia las ventajas y beneficios que ofrece.

Una regla de oro para esta fase es que no hables de ti, sino de tu producto. Busca siempre la novedad, la creatividad, los estímulos visuales y créale la necesidad de querer seguir prestándote atención.

3. Deseo

Sin deseo no hay compra, y eso es algo que todos los emprendedores deberían tener siempre presente para aumentar las ventas. Es simple: haz que el posible comprador desee y necesite tu producto, y la acción de compra llegará. Así que ponte en su piel y responde a la pregunta: “¿qué hay aquí para mí?”.

Todos buscamos acercarnos al placer y alejarnos del dolor, así que usa eso a tu favor: muéstrale a tu prospecto cómo se usa y cómo funciona tu producto o servicio, comparte testimonios de clientes que lograron resultados, crea la sensación de que ya tiene lo que ofreces… Y cada vez sentirá más deseos de tenerlo.

4. Acción

La cuarta fase es la de la magia, y en la que debes guiar a tu posible cliente hacia la orden de compra y persuadirlo para que actúe ahora y sin demora.

No se trata de insistir demasiado ni de crear “presión”, porque lo más probable es que eso irrite a tu posible cliente. Al contrario: dale razones convincentes para que compre y si seguiste bien todos los pasos lo hará.

¿Qué te parecieron estas cuatro fases para aumentar tus ventas? Déjanos tus comentarios, aportes y sugerencias. Estaremos encantados de leerlos 🙂

Autora: Elisabet Parera

3 Comentarios
  1. Excelente. Sobre todo la parte de captar y mantener la atención del cliente potencial. Muchas empresas simplemente se conforman con dar las características del producto, pero no saben mostrar lo llamativo, útil o tal vez necesario de adquirirlo.

    Hay que mostrarles que el producto alivia un dolor.

    Por cierto, faltó que también necesitamos un BUEN producto jajaja.

    1. Gracias por tu aporte, Santiago! Sin dudas…sin un buen producto, el resto no tiene mucho sentido… Saludos!

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