Desarrollo web: los 6 problemas más frecuentes y cómo resolverlos

¿Alguna vez tuviste que desarrollar un sitio web? No me refiero a sentarte a programarlo, sino tener que, al menos, encargarlo y trabajar con la persona o equipo que lo lleva adelante.

Si bien un sitio web, sobre todo uno institucional, está lejos de ser un enorme proyecto plagado de complicaciones (como podría serlo desarrollar todo un producto, por ejemplo), aún así puede haber varios factores que impliquen demoras, costos y frustraciones.

Con la experiencia, estos casos se van convirtiendo cada vez más en “viejos conocidos” y ya te será familiar lidiar con ellos o evitarlos por completo. Pero entretanto, este artículo puede serte de ayuda.

Sabemos que cuanto mejor conozcas el proceso de creación de un sitio web, más fácil te será pedirle lo que necesitas a un freelancer. Te recuerdo que en Workana puedes encontrar miles expertos en programación web de ellos dispuestos a ayudarte.

Esperamos que esta revisión que haremos a continuación te sea útil y te ayude a llevar adelante tus proyectos web de la mejor forma posible.

Problemas frecuentes a la hora de encarar un desarrollo web

1. Priorizar innumerables funcionalidades por sobre el lanzamiento

Que el sitio esté online es fundamental. Éste es uno de los aspectos más obvios pero también más olvidados de cualquier desarrollo web. Existe un enorme número de casos en los que, por no tener aún ciertas prestaciones, el sitio se demora más y más, perdiendo valioso tiempo de estar accesible.

Este punto es tan importante que existen numerosas empresas y profesionales que consideran el lanzamiento del sitio web como una etapa más en su desarrollo, no el final. Como ya lo mencionábamos en el artículo con los primeros pasos para definir una estrategia digital, un buen sitio hoy es mejor que un sitio perfecto mañana.

2. Pretender un diseño que guste a todo el mundo

Esto está muy relacionado con lo anterior. En lugar de tomar los ejemplos en JPG que armó el diseñador y discutirlos durante semanas con tus socios, lo mejor es negociar rápidamente algún punto medio y avanzar con su maquetado y programación.

“Jugar” con un sitio web funcional, poder navegarlo y verlo en tu navegador es mucho mejor que discutirlo sobre imágenes estáticas y ayudará a que sea más fácil tomar decisiones de diseño, evitando que el proyecto se estanque. Nuevamente, la prioridad es lanzar la web, no lograr un diseño que maraville a las masas.

3. Surgen nuevas necesidades que hacen crecer los costos

Este es un riesgo que está siempre latente. Para minimizarlo, ayuda mucho una buena planificación y, sobre todo, trabajar con excelentes profesionales. Una empresa o freelancer que ha desarrollado sitios web durante mucho tiempo y para diversos negocios sabrá rápidamente detectar si te está faltando alguna cuestión clave.

Si a pesar de esto surgen nuevas exigencias en el transcurso del proyecto, será útil evaluar su relevancia, su costo y qué tan necesario es incluirla en la etapa actual. Si se llegase a la conclusión de que es viable incluirla más adelante, por ejemplo un mes después de lanzado el sitio, su costo asociado no sería inmediato.

4. Incompatibilidad entre las prestaciones del servicio de hosting y lo que necesitas

Esto es principalmente una cuestión técnica y, como tal, es ideal verlo con alguien experto en el tema. Puede ser el programador, el líder del proyecto o incluso algún representante del servicio de hosting.

En cualquiera de los casos, es crucial poder plantear claramente qué es todo lo que va a requerir el sitio para que el experto en cuestión pueda evaluarlo y contrastarlo con lo ofrecido en el plan de alojamiento.

5. Fallas de seguridad

Asegúrate de mantener, o exige al desarrollador, copias de seguridad de todo. Adicionalmente, es vital que el código o tu CMS están lo más segurizados posible: versiones actualizadas, contraseñas complejas y varios niveles de seguridad. Nuevamente, en este punto es de gran ayuda trabajar con profesionales experimentados.

6. El sitio no se ve en dispositivos móviles

Lo ideal es que el sitio tenga un diseño preparado para ajustarse a diversos tipos de dispositivo y tamaños de pantalla (lo que llamamos responsive; en este artículo te contamos por qué elegirlo). Sin embargo, si por temas de presupuesto o tiempos no te es posible encararlo de esta forma en una primera etapa, el sitio debería de todas formas poder verse desde un dispositivo móvil.

Esto tiene que ver con la tecnología con que se desarrolle ya que, por ejemplo, muchos dispositivos no podrán abrir un sitio desarrollado en Flash. Así, es importante que este punto se plantee antes de comenzar el desarrollo web así quien vaya hacerlo está al tanto.

En Workana, como ya te contamos, no le prestábamos la atención debida al espectro mobile y eso nos estaba costando caro. Tuvimos que trabajar muchos meses y muy duro para poder dar “vuelta la tortilla”. Gracias a esa labor, ahora le ofrecemos una experiencia muy buena a nuestros usuarios que usan la plataforma desde dispositivos móviles y smartphones.

Conclusiones

Encarar este tipo de proyectos no es necesariamente difícil, pero tiene sus particularidades. Los puntos clave sirven para tener una idea lo más definida posible antes de comenzar a diagramar una web.

Esto te ayudará a que seas capaz de comunicarlo claramente a el o los profesionales involucrados en tu proyecto, para así evitar malos entendidos y que el desarrollo fluya y obtengas el mejor resultado en el menor tiempo posible. Conocer de antemano los puntos clave del área del proyecto que le encargas a un freelancers, además, te ayudará a darle mejor feedback y eso colaborará a que tengas relaciones estables y de largo plazo con ellos.

Te deseamos mucha suerte con tu próximo proyecto en Workana.  

Esencia de artista. Profesional de la cocina sabrosa, los colores y el marketing. Vivir para crear cosas: campañas, platos, música, artículos, relaciones, ideas.

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