Post de la casa - Cómo construir tu producto y evitar el Apocalipsis: sigue un método

5 tips para tener en cuenta a la hora de desarrollar tu producto y no morir en el caos

Cómo construir tu producto - sigue un método

El coronel Walter Kurtz, boina verde, el mejor en su clase, graduado con honores, elite de la elite, es ahora un desertor.  El capitán Willard va en su búsqueda a través de un viaje al corazón de las tinieblas y de la barbarie de la guerra.

La civilización y la razón occidental se fundan gran parte en el método. Aún en las facetas humanas más bárbaras, irracionales y caóticas, como la guerra, hay que definir y seguir un método. Kurtz hace la guerra sin método, por eso debe morir.

En producto, los que hacemos o los que en alguna oportunidad hemos hecho desarrollos de productos en Internet, hemos caído en el mismo error: muchas veces no seguimos un método o, peor aún, lo tenemos presente pero a medias, no siempre lo aplicamos y nuestros productos escalan y crecen de formas misteriosas.

No, no merecemos morir de un golpe de machete como Marlon Brando, pero sí estamos obligados a tener en claro, definir y aplicar un método en la construcción de nuestro producto.

Los que llegaron hasta acá y vieron Apocalipsis Now habrán comprendido los párrafos anteriores. Los que no, consigan y vean la película ya, en serio. Los espero. . . Probablemente sea el mejor plan que puedan tener para hoy (incluido leer este post). Me lo van a agradecer.

Tener un método y un plan de cómo ejecutar el desarrollo de tu producto es simple. No todos lo ponemos en práctica y ayuda mucho a lograr el éxito al final del camino. Ser el mejor boina verde de tu clase, tener las mejores ideas y contar con el mejor equipo de desarrollo a veces por sí solo no alcanza si no sigues un método que te asegure que estás haciendo lo correcto.

A continuación va una lista de temas importantes que deberías considerar a la hora de armar y priorizar un plan de desarrollo de producto:

1 – Piensa en grandes temas

Siempre ten presente cuáles son los grandes temas dentro de tu producto. Ejemplo: captación de clientes, retención de clientes, ganancias o visitas por cliente, etc. Categoriza y prioriza las tareas en estos grandes temas. Según el estadío de tu producto tal vez tengas que hacer foco sólo en alguna de ellas. No dejes que el caos se apodere de tus interminables listas de features.

Cada funcionalidad que se decida desarrollar y probar con los clientes tiene que tener su fundamento. Deberías tener en claro por qué se hace y qué tema o parte del gran tema intenta resolver, y no porque una mañana apareció escrita en el filo de la navaja del coronel.

2 – Estima esfuerzo e impacto

Estima el tiempo y el esfuerzo que te llevará implementar esas tareas y también el impacto de las mismas en el negocio. Utiliza variables tangibles, como cantidad de clientes, horas invertidas, ingresos de dinero en tu producto, etc. Las tareas de mayor impacto en el producto y menor esfuerzo serán las ideales para tener en cuenta en los próximos pasos de desarrollo. Kurtz, en su locura, no dudaría en malgastar recursos y hombres en tareas que no impactan en el negocio o en temas irrelevantes, pero tú no lo hagas.

3 – Ten en claro las batallas que debes pelear

La organización de tareas por grandes temas en los que quieres hacer foco, la priorización y la estimación de esfuerzo e impacto de esas tareas en tu negocio deberían dejarte en claro por dónde debes continuar en el desarrollo de tu producto, qué batallas debes pelear y cuáles dejar para más adelante.

Si eres una startup que recién salió al mercado, seguramente debas enfocarte en tareas como captación de clientes, flujos de pantallas de registración, optimización del gasto en marketing, y relegar otras como la mejora del sistema de accounting, por ejemplo.

Si tu negocio está avanzado y ya tienes una base de clientes, seguramente la retención de los mismos sea tan o más importante que la captación de nuevos clientes. Todo depende del estadío en el que esté tu negocio.

Parece simple, pero no todos lo ponemos en práctica. Si no priorizas y te replanteas los temas y las tareas cada tanto (en cada iteración de desarrollo, por ejemplo), posiblemente corras el riesgo de perder de vista tu meta, ese “lugar” al que quieres llegar con tu producto, que es lo más importante y relevante para tu negocio.

Para ilustrar este punto, cito mi experiencia cuando fui parte del desarrollo de un marketplace hace ya un tiempo, en los comienzos de la primera burbuja de Internet. Alguien propuso que el marketplace debía tener el mejor y más completo sistema contable que se pudiera imaginar. Se invirtió mucho tiempo de desarrollo en integraciones y mucho (pero mucho) más dinero, antes de que el sitio saliera a producción. La actividad contable del marketplace fue de tan sólo una transacción en el primer mes operativo, y de algunas decenas de movimientos hasta que el sitio web pasó a mejor vida un año después. El coronel Kurtz habría estado orgulloso de que aquel gerente de producto integrara sus caóticas filas en lo profundo de la selva.

Por esta razón, en todo momento debes tener en claro qué es lo importante para tu negocio y relevante para tu producto, y pelear la batalla correcta.

4 – Prioriza, construye, mide, aprende, prioriza, construye, mide, aprende . . .

Cuando ya tengas en claro qué es lo que sigue en orden de prioridad, dónde pondrás el foco, y entiendas las necesidades del cliente, construye el MVP o Minimum Viable Product. El MVP es la versión más simple del producto o feature que puedas lanzar al mercado para validar la viabilidad del mismo. Una vez que tus clientes usen esta versión del producto, mide quién la usa, cómo  y cuánto. Recolecta información y feedback de tus clientes, habla con tus clientes, habla con tus clientes, habla con tus clientes . . . en serio . . . habla con tus clientes,  entiende qué es lo que ellos quieren. Con toda esa información siéntate, vuelve a pensar y prioriza las tareas con las que deberías seguir.

5- Estate siempre dispuesto a cambiar

El coronel Kurtz no sabía de su locura. Ningún loco lo sabe. Si algo define a la locura es intentar lo mismo repetidas veces esperando resultados diferentes. No caigas en el mismo error; debes estar siempre dispuesto al cambio.

Si tu producto o parte de tu producto no funciona, tus clientes no lo usan, no lo entienden o simplemente no les gusta y no estás dispuesto a cambiarlo, entonces tu producto está destinado a la muerte. Acepta que tu idea no funcionó, escucha a tus clientes, evalúa los cambios que hay que hacer  y prioriza nuevamente.

Si no estás dispuesto a que te tilden de demente 😛 y realmente quieres que tu producto logre el éxito, diseña e implementa un proceso para llevar adelante su desarrollo teniendo en cuenta algunos de estos tips.

Caso contrario, una barcaza sube en este momento río arriba por Camboya. El capitán Willard -encarnado por el genial Martin Sheen- y su tropa se adentran en el infierno de la guerra más irracional. The end suena de fondo. Vienen por ti.

¿Cómo? ¿Todavía no viste Apocalipsis Now?

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